Obras para completar un enlace muy utilizado en la red ciclista de Tolosa
El departamento de Infraestructuras Viarias y Estrategia Territorial de la Diputación Foral de Gipuzkoa ha dado inicio a las obras del nuevo tramo de bidegorri que conectará las dos rotondas de acceso a la N-I en el paso inferior de Amaroz (Amarotz), con el objetivo de completar la continuidad de los itinerarios hacia Txarama, el centro de Tolosa y el polideportivo Usabal.
La actuación se centra en la transformación de la acera existente —actualmente utilizada para los desplazamientos peatonales y ciclistas— en un tramo de 4,5 metros de anchura que integrará, de forma separada, un bidegorri de 2,5 metros y una acera de 2 metros. Los trabajos incluyen además la mejora del drenaje de aguas pluviales y la instalación de nueva iluminación.
Según el proyecto, la intervención requiere la reducción de la mediana y el desplazamiento del eje de la vía para ganar el espacio necesario para el carril bici y la acera. La previsión oficial es que el nuevo tramo esté disponible a finales de año, una actuación calificada por la Diputación como puntual pero “imprescindible” para garantizar la seguridad y la comodidad en uno de los recorridos más utilizados por la ciudadanía de Tolosaldea.
- Longitud útil del nuevo tramo: proyecto para integrar 4,5 m de anchura.
- Distribución: bidegorri de 2,5 m + acera de 2,0 m.
- Mejoras complementarias: drenaje de pluviales e iluminación nueva.
- Plazo: disponible previsiblemente a finales de 2026.
La obra se ejecuta en el marco de un convenio de colaboración entre la Diputación y el Ayuntamiento de Tolosa. El presupuesto de la actuación asciende a 328.428 euros, de los que la Diputación asume el 57% y el Consistorio el 43% restante.
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Anchura total del tramo | 4,5 metros |
| Ancho del bidegorri | 2,5 metros |
| Ancho de la acera | 2,0 metros |
| Presupuesto | 328.428 euros |
| Financiación | 57% Diputación / 43% Ayuntamiento |
| Plazo estimado | Finales de 2026 |
La red de bidegorris de Tolosaldea es muy valorada por la población para el ocio y el ejercicio, y la falta de continuidad en algunos tramos obliga actualmente a compartir espacios o a desvíos poco cómodos. Con esta intervención, las administraciones pretenden asegurar una convivencia ordenada entre peatones, ciclistas y el tráfico rodado en un punto clave de comunicación entre los diferentes itinerarios municipales.
El proyecto forma parte del esfuerzo del departamento foral por mantener y ampliar la red de itinerarios ciclistas en el territorio, que incluye tanto actuaciones para conservar las rutas existentes como nuevas conexiones entre municipios de la comarca.