La Ertzaintza ha iniciado una reorganización de su estructura con la creación de nuevas áreas vinculadas a la ciberseguridad, la violencia contra las mujeres, la igualdad y la comunicación institucional. El cambio, promovido por el consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, ha quedado publicado este martes en el Boletín Oficial del País Vasco (BOPV), según recoge eldiario.es.
La modificación introduce por primera vez en el diseño orgánico del cuerpo la figura de los facultativos y técnicos. Se trata de profesionales que trabajarán en la Ertzaintza sin tener que superar el mismo proceso selectivo que los agentes que se forman en la academia policial de Arkaute. Esta fórmula permitirá incorporar perfiles especializados para tareas que requieren conocimientos técnicos específicos.
Nuevas plazas para investigar delitos digitales
Una de las principales novedades es la creación de una jefatura de coordinación de Ciberseguridad, que tendrá su sede en la base central de Erandio. La nueva estructura contempla siete puestos de coordinación e innovación y cinco relacionados con la propiedad intelectual y el hacking. El texto publicado en el BOPV los encuadra dentro de la categoría de personal facultativo y técnico, y no como plazas de agentes policiales.
| Área | Previsión recogida en la reorganización |
|---|---|
| Ciberseguridad | 7 puestos de coordinación e innovación y 5 de propiedad intelectual y hacking |
| Violencia contra las mujeres e igualdad | Una jefatura con un comisario, un oficial, dos cabos o agentes primeros y 4 ertzainas |
| Comunicación | Creación del servicio de Portavocía, Comunicación y Protocolo |
Una unidad de tráfico deja de figurar en la estructura
El nuevo esquema también elimina el servicio Eten, un grupo especializado de Tráfico que tenía su base en Gipuzkoa por su cercanía con la frontera. La información publicada señala que la unidad había sido presentada en el pasado como un equipo dedicado a la investigación de delitos cometidos en carretera. La desaparición del servicio forma parte del bloque de supresiones y ajustes incluido en la reforma.
En paralelo, la Ertzaintza incorporará una jefatura de Violencia contra la Mujer y de Igualdad. El área estará dirigida por un comisario y contará con un oficial, dos cabos o agentes primeros y cuatro ertzainas. La nueva unidad se suma a los cambios organizativos que el BOPV sitúa también en la sede central de Erandio.
Refuerzo de la comunicación y otros perfiles técnicos
La reorganización prevé asimismo la creación del servicio de Portavocía, Comunicación y Protocolo, una estructura que ya estaba contemplada en un decreto de 2022 y que reforzará la actual oficina de prensa de la Policía vasca. La reforma incluye además puestos técnicos para el análisis patrimonial y financiero y para la evaluación del daño ambiental, dos ámbitos especializados de investigación.
El rediseño contempla otros ajustes internos. Entre ellos figura la reducción progresiva de la banda de música de la Ertzaintza a medida que se produzcan jubilaciones. De acuerdo con la información publicada por eldiario.es, la previsión es que en un plazo de dos años no quede ningún integrante de la formación. La norma publicada en el BOPV articula así una combinación de nuevas dotaciones, cambios en unidades existentes y supresión de plazas o servicios.