Más casos notificados, más detección o más contagios: qué dicen los datos
Los registros de infecciones de transmisión sexual (ITS) en la Comunidad Autónoma Vasca (CAV) y en Nafarroa reflejan una subida sostenida en los últimos años, aunque, según los analistas citados por la prensa vasca, un mayor número de diagnósticos puede explicar parte del aumento. Entre 2018 y 2025 los datos notificados muestran diferencias importantes entre territorios y entre agentes causales.
El caso más llamativo es el de la clamidia. En la CAV los casos notificados pasaron de 737 en 2018 a 3.086 en 2025, lo que supone un incremento del 318,7% respecto a 2018, según el recuento publicado. En Nafarroa también se observa un crecimiento: los registros de clamidia subieron de 358 en 2018 a 877 en 2025. En conjunto, en 2025 la clamidia representó el 66% de todas las infecciones analizadas.
- Clamidia en la CAV: 737 casos (2018) → 3.086 casos (2025).
- Clamidia en Nafarroa: 358 casos (2018) → 877 casos (2025).
- En 2025 la clamidia supuso el 66% de las ITS registradas en el análisis citado.
El informe que recoge estos datos subraya que un aumento de casos notificados no equivale necesariamente a un aumento proporcional de la transmisión. Una explicación plausible es que se hayan realizado más pruebas diagnósticas en los últimos años, lo que incrementa la detección de infecciones que muchas veces son asintomáticas.
| Año | Clamidia (CAV) | Clamidia (Nafarroa) |
|---|---|---|
| 2018 | 737 | 358 |
| 2025 | 3.086 | 877 |
Además de la clamidia, la gonorrea figura entre las ITS con más notificaciones, aunque la evolución de cada infección ha sido distinta según territorio, apunta el análisis. En el caso de la gonorrea, las fuentes consultadas observan crecimiento en los registros con indicios de una estabilización reciente, sin que la nota aporte cifras absolutas comparables en el periodo 2018-2025.
Los técnicos recuerdan que para interpretar correctamente la evolución de las ITS es necesario disponer de información complementaria, en particular sobre el número de pruebas realizadas y la proporción de positivos entre ellas. Sin esos datos, resulta difícil separar el efecto de una mayor actividad diagnóstica del de una verdadera intensificación de la transmisión comunitaria.
Las consecuencias sanitarias de las ITS varían según la infección: algunas, como la clamidia y la gonorrea, pueden cursar sin síntomas pero causar complicaciones si no se tratan, como problemas de fertilidad. Ambas son tratables con los fármacos adecuados, pero su control requiere diagnóstico precoz, acceso a atención y políticas de prevención.
Las autoridades sanitarias y los servicios de salud pública de la CAV y Nafarroa, según la cobertura informativa, deben seguir monitorizando las tendencias, mejorar el registro de pruebas diagnósticas y mantener campañas de información para grupos de riesgo y profesionales. Estos pasos son clave para precisar si la subida de casos responde sobre todo a una mayor detección o a un cambio real en la transmisión.