Una propuesta que vuelve al origen: producto sencillo y memoria familiar
El cocinero Josean Merino, figura vinculada a la cocina vasca contemporánea, recupera un gesto doméstico muy extendido en los hogares del País Vasco: asar y pelar pimientos rojos para poner el producto en el centro del plato. La noticia, publicada por El Economista el 27 de octubre de 2026, explica que la nueva propuesta forma parte de la oferta de pintxos y raciones del restaurante perretxiCo.
Merino parte de la memoria personal: rememora cómo su madre asaba y pelaba pimientos en casa para luego intercambiarlos con vecinos y familiares. Esa práctica, además de resolver provisiones para la despensa, es en su opinión un «ritual» que preserva texturas y aromas que se pierden cuando el producto se industrializa o se transforma en formatos más complejos.
En perretxiCo se han desarrollado dos versiones de este pimiento “no relleno”: una que combina el pimiento con carne de vacuno madurada al Montilla-Moriles y otra que incorpora bacalao, cebolla pochada y pil pil. Ambos platos aparecen en la carta a un precio de 9,90 euros, según la información de El Economista.
- Orientación gastronómica: reivindicación de la cocina doméstica vasca frente a la sofisticación de algunos pintxos contemporáneos.
- Mecánica de elaboración: asado tradicional y pelado manual como técnicas centrales.
- Disponibilidad: perretxiCo mantiene su red de locales, entre ellos uno en Vitoria-Gasteiz, según la ficha del grupo en la misma pieza informativa.
El producto como protagonista y su encaje en la oferta del grupo
La apuesta de Merino se inserta en la línea de perretxiCo de combinar referencias tradicionales con guiños contemporáneos. El restaurante, fundado por Josean Merino y Estíbaliz Pérez y vinculado al Grupo Hirviendo, figura en la noticia como presente en varias ciudades —Madrid, Vitoria-Gasteiz, Logroño y Málaga— y conjuga en su carta preparaciones clásicas con elaboraciones más actuales, como el donut de cocido vasco o el txangurro donostiarra.
La iniciativa subraya dos tendencias claras en la gastronomía vasca reciente: la recuperación de técnicas domésticas y el énfasis en el producto local y sencillo como valor gastronómico diferencial frente a propuestas de mayor artificio.
| Plato | Acompañamiento | Precio (según El Economista) |
|---|---|---|
| Pimiento asado (versión 1) | Carne de vacuno madurada al Montilla-Moriles | 9,90 € |
| Pimiento asado (versión 2) | Bacalao, cebolla pochada y pil pil | 9,90 € |
El enfoque también responde a una demanda de la hostelería por fórmulas que transmitan autenticidad sin renunciar a formatos aptos para la barra: pintxos y raciones que puedan encajar tanto en un servicio ágil como en consumos más reposados.
La pieza periodística de El Economista no aporta, sin embargo, detalles sobre la estacionalidad del producto en carta, el alcance de la implantación en todos los locales del grupo ni la repercusión en la cadena de suministro del pimiento —aspectos que quedarían por confirmar con el propio restaurante o con el grupo empresarial—.
En cualquier caso, la incorporación de estos pimientos asados pone de relieve una tensión que atraviesa la gastronomía vasca: combinar la memoria culinaria y los sabores familiares con la capacidad de dialogar en la barra contemporánea, donde la creatividad convive con la economía del bocado.