El espacio que ocupan actualmente las vías ferroviarias de la estación de Amara-Easo se perfila como uno de los próximos ámbitos residenciales de Donostia / San Sebastián. El proyecto Habitar el bosque urbano plantea levantar allí 480 viviendas y reservar la mayor parte del conjunto para fórmulas de protección y alquiler.
La propuesta contempla 432 viviendas protegidas en régimen de alquiler. De ellas, 216 serían viviendas de protección social y otras 216, viviendas tasadas. El resto del desarrollo, 48 pisos, tendría carácter libre. Con esta distribución, nueve de cada diez viviendas previstas quedarían dentro de alguna modalidad protegida, según la información publicada por El Diario Vasco.
Una combinación de vivienda protegida y libre
El diseño busca que el nuevo ámbito no quede asociado a un único nivel de ingresos. La convivencia de viviendas sociales, tasadas y libres pretende reunir en el mismo entorno a hogares con distintas capacidades económicas y a personas que se encuentren en diferentes momentos de su vida.
| Modalidad | Número de viviendas |
|---|---|
| Protección social en alquiler | 216 |
| Vivienda tasada en alquiler | 216 |
| Vivienda libre | 48 |
| Total | 480 |
El planteamiento ha sido elaborado por el equipo catalán JPAM City Makers, que ha bautizado la propuesta como Habitar el bosque urbano. La idea no se limita a distribuir edificios residenciales: el proyecto incorpora espacios compartidos y sitúa la relación entre vivienda, zonas comunes y espacio urbano como uno de sus ejes.
Un ámbito ligado a la transformación de Amara
La actuación se plantea sobre un espacio ferroviario estratégico para la ciudad, ocupado hoy por las vías de la estación de Amara-Easo. Su transformación permitiría configurar un nuevo barrio residencial en una zona integrada en la trama urbana de Donostia, aunque la información disponible no detalla en qué calendario se desarrollarían las obras ni cuándo podrían entregarse las viviendas.
La propuesta parte de una preocupación central para el acceso residencial: cómo aumentar el número de viviendas sin separar el tejido urbano por capacidad económica. En ese marco, el proyecto defiende que la vivienda protegida y el alquiler social formen parte de un entorno compartido con otras modalidades residenciales, en lugar de concentrarse en un barrio identificado con un solo perfil.
- 480 viviendas conforman el desarrollo residencial previsto.
- 432 pisos tendrían algún régimen de protección y se destinarían al alquiler.
- 48 viviendas serían libres.
- El proyecto incluye espacios comunitarios y una mezcla de perfiles residenciales.
El documento de presentación relaciona esta diversidad con la vida cotidiana del futuro barrio y con la posibilidad de que las condiciones económicas no determinen por completo dónde puede vivir cada hogar. La propuesta para las antiguas vías de Amara sitúa así la vivienda protegida, el alquiler y los espacios comunes en el centro de la transformación urbanística de este enclave de Donostia.